En España, la ensalada de verano no es guarnición: es la comida. Un buen tomate de temporada, sal en escamas, aceite de oliva virgen extra y una rebanada de pan para mojar bastan para alimentar a un cuerpo cansado de calor. El resto es decoración.

El tomate, antes de nada
Un tomate de invernadero y un tomate de huerta en agosto son dos productos distintos. Si vas a hacer ensalada de verano, busca tomate Raf, corazón de buey, rosa de Barbastro, mucamiel valenciano o cualquier tomate feo y deforme de mercado. Cuanto más feo, más sabor.
Tomate aliñado, la receta de cinco minutos
- Corta el tomate en gajos gruesos. No le quites las semillas.
- Sal en escamas por encima.
- Cebolla dulce muy fina por encima.
- Un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra.
- Opcional: orégano, atún, ventresca o anchoas.
- Pan al lado para mojar.
Cinco ensaladas españolas clásicas
Ensaladilla rusa
Patata, zanahoria, guisantes, atún, huevo duro y mayonesa. Fría, contundente, perfecta de tapa con una caña.
Pipirrana andaluza
Tomate, pimiento, pepino y cebolla en daditos muy pequeños, aliñados con aceite, vinagre y sal. Como un gazpacho que se come con tenedor.
Esqueixada catalana
Bacalao desmigado en crudo, tomate, pimiento, cebolla, aceitunas negras, aceite. Salada y refrescante.
Ensalada de garbanzos
Garbanzos cocidos, tomate, pepino, atún, huevo duro, cebolleta y aceitunas. Proteína completa para un día de calor.
Ensalada de naranja y bacalao
«Remojón» granadino: naranjas en gajos, bacalao asado y desmigado, cebolleta, aceitunas negras, aceite y, a veces, granada. Sorprendente y muy refrescante.
El aliño perfecto
La proporción mediterránea es 3 partes de aceite por 1 de vinagre o limón, y sal al gusto. El aceite, siempre virgen extra y siempre el último en caer sobre la verdura — para que se impregne sin pasarse. Si quieres emulsionar, bate aceite, vinagre, una pizca de sal y media cucharadita de mostaza de Dijon en un tarro cerrado.